Cuidados para prevenir lesiones por presión
- Cambios de posición cada 2 horas
- Evita la presión continua en zonas de riesgo como talones, sacro y caderas, además verifica que las sábanas y la ropa no tenga arrugas.
- Hidratación de la piel, Una piel bien hidratada es más resistente y menos propensa a dañarse.
- Uso de superficies especiales, Colchones y cojines antiescaras distribuyen la presión y protegen la piel.
- Limpieza e higiene adecuada, Mantén la piel limpia y seca. Evita la humedad prolongada por sudor o incontinencia.
- Nutrición balanceada, Una buena alimentación mejora la cicatrización y fortalece la piel desde adentro